Hoy en día, cerca del 8% de las parejas tienen más de diez años de diferencia y suele ser el hombre el mayor de los dos (fuente Insee, 2016). Esta diferencia de edad en la pareja sigue siendo un tema tabú, plagado de estereotipos. Mujeres cougars y otros gigolós, septuagenarios millonarios y jóvenes descerebradas, expresiones que no pueden resumir la atracción y complicidad entre dos personas de diferentes edades.
El amor no tiene edad
Seducir a una persona que tenga diez años más o menos que tú, ¿es pura casualidad o una búsqueda real? Lo importante es tener confianza en uno mismo y no darle importancia a las miradas de los demás.
Durante el primer encuentro cara a cara, la edad no debe ser en ningún caso el único tema de conversación entre ustedes. Actúa como si no hubiera ninguna diferencia, disfruta del momento. Algunas apreciarán tu lado 100% masculino galante y protector, mientras que otras se inclinarán por tu elegancia y tu despreocupación.
Durante tus primeras citas, no temas los desfases, los chistes que no funcionan. Tu personalidad pesará más que los recuerdos obsoletos de otra década. Si te vas acercando cada vez más, no tomes la decisión de ver a tu pareja como una niña o como la madre que anhelaste tener. Un poco es suficiente para que la experiencia de uno influya positivamente en el otro, y esto en muchos campos más o menos lúdicos.
La diferencia de edad en una pareja no excluye la necesidad de hacer algunos compromisos. A veces tendrás cierta dificultad para coordinar tus hobbies, o incluso para conciliar tus círculos de amigos o familiares respectivos. En pareja, podríais al contrario fomentar vuestra curiosidad y descubrir nuevos intereses, hasta ahora insospechados. Así que evita la rutina a cualquier costo y busca estabilidad para tu pareja!

La diferencia de edad y la sexualidad
Al principio, esta diferencia de edad puede ser estimulante para la libido de ambos socios. El más mayor de los dos redescubrirá las pulsiones que podrían haber sido olvidadas en una relación de pareja, mientras que el más joven podría aprovechar la mayor experiencia del otro. El más viejo, por miedo a no satisfacer al más joven, podría buscarse a superarse, lo cual dinamizaría las relaciones sexuales.
La diferencia de edad también puede tener un lado tranquilizador. Puede ser una ventaja para las personas inhibidas que verían en su pareja una imagen paternal o maternal. Pero también puede haber un sentimiento de culpa. La pareja de mayor edad podría sentirse compleja, a veces incluso avergonzada.
Como todas las parejas, puede que la armonía sexual no siempre esté en su mejor momento. Esto podría deberse a la menopausia o la andropausia que ocurren con la edad. Se pueden tomar medidas para limitar el impacto de estos estados fisiológicos. No importa los problemas que puedas encontrar, la comunicación es importante. Hay que buscar juntos soluciones, ideas para poder contrarrestar todo esto. Hay que poder aceptar las dificultades y las diferencias relacionadas con la edad de su pareja y adaptarse juntos.
Los años les separan y el tiempo sabrá ponerlos a ambos frente a ciertas elecciones, como la de formar una familia, el deseo de tener hijos, o ciertas situaciones como la vejez, la enfermedad. Hay que tener en cuenta que, aunque hay diferencias de ritmo, pueden hacer crecer y no disminuir su relación. Estas diferencias biológicas y sexuales pueden enriquecer.
Pero ante todo siguen siendo una pareja, un hombre y una mujer que han sabido aprovechar su libertad. Su pareja tiene tanto derecho a funcionar como cualquier otra, diríamos más «clásica».
Entonces, ¿te atreverás a iniciar la conversación con ella? En cualquier caso, es la mejor solución para considerar la continuación de tu relación a pesar de esa famosa diferencia de edad…
