Manejar las tensiones de las comidas familiares: 4 estrategias para mantener la calma durante las fiestas.

©Nicole Michalou /pexels

Si para algunos es una alegría reencontrarse con sus seres queridos, para otros es una tortura. Puede ser difícil para ellos pasar por una comida familiar sin perder la calma.

No, ya no puedes sentarte en la mesa de los niños, incluso si es generalmente donde la conversación es más relajada y donde puedes divertirte. Ahora eres adulto y debes enfrentarte al mundo real.

Entre el Tío conspiranoico, la Abuela que aún te ve como un niño de 7 años y tu padre que no aprueba tus elecciones de vida, aquí tienes algunos consejos para ayudarte a sobrevivir.

Acepta las diferencias generacionales

No cambiarás la forma de pensar de tu familia, y no comenzarán a ver las cosas como tú hoy. La mejor cosa a hacer es entonces tratar de entender su punto de vista. Será más fácil para ti encontrar un terreno común y comunicar eficazmente. Si las cosas comienzan a ponerse tensas, trata de desactivar la situación con humor o cambiando de tema. A toda costa debes tratar de mantener la paz.

Esto no te impide ser tú mismo. No trates de ser alguien que no eres solo para complacer a tu familia. Te querrán por lo que eres, incluso si no siempre estás de acuerdo con ellos.

2 – Esté preparado para enfrentar lo peor

Si sabes que algunos temas pueden llevar a debates acalorados, intenta dirigir la conversación en otra dirección. Si no puedes evitarlos completamente, está preparado para defender tu punto de vista con calma y respeto.

Sepa que no está aquí para educar a los demás; si no tienen la curiosidad de buscar información sobre un tema o escuchar su punto de vista para abrir su mente, cambie de tema. Intente evitar cualquier tema de controversia, pero si algunos insisten, no ceda a las provocaciones.

3 – No te tomes las cosas demasiado en serio, ni demasiado a pecho

Si no puedes reírte de ti mismo, las cosas serán mucho más difíciles para ti. Al final del día, tu familia simplemente está tratando de amarte a su manera. Intenta entonces relajarte y disfrutar del tiempo que pasas con ellos.

No olvides que tu familia te ama, incluso si no lo dice o actúa siempre de una manera que lo demuestre. Pueden ser críticos contigo, pero generalmente es porque quieren lo mejor para ti. Intenta mantener la mente abierta. Céntrate en los miembros de tu familia que se alegran de verte, eso hará que el momento sea menos doloroso para vivir.

4 – Manténgase fuera de conflictos

También ocurre que los conflictos familiares no sean culpa tuya. En este caso específico, ¡no tomes partido en absoluto! Si sientes que la tensión aumenta entre dos protagonistas, desvía la conversación. También piensa en no ponerlos cerca el uno del otro. En cada familia, hay personas que no se llevan bien. Como adulto, no tienes que elegir tu lado.

Para terminar, ya sea que la comida haya transcurrido bien o no, haga una salida elegante. Si las cosas han ido mal, es normal disculparse y abandonar la mesa. A veces, es mejor tomar un descanso y volver más tarde.


Si después de varios intentos te das cuenta de que las reuniones familiares no te aportan nada positivo, evítalas. No son solo los lazos de sangre los que hacen de un grupo una familia, eres libre de elegir a las personas que son queridas para tu corazón.

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